lunes, 14 de diciembre de 2009

5:59



Es extraño, aún teniendo mucho sueño apenas dormimos, parpadeamos levemente, frente a frente, imperceptibles suspiros escapan sin querer, rozas mi sien con los dedos, eres frío y silencio.
Aspiras el vaho que dejan mis palabras, tan muertas como tú.
Te giras rápidamente, tienes miedo.
Calma.
Es entonces cuando tembloroso te vuelves, buscas mi rostro y te atreves a decirlo.

Esto no nos llevará a ningún sitio.






miércoles, 9 de diciembre de 2009


A veces, cuando puedo, subo al tejado y dejo que las nubes hablen.


Foto hecha por mi

domingo, 22 de noviembre de 2009




¿Gravedad?
Es fácil.
Gravedad somos tú y yo.
Nada más.

domingo, 15 de noviembre de 2009



Su corazón se paró.
Como las agujas de un pequeño reloj suizo al quedarse sin pila, se volvió vacía e inservible.
En un mundo tan imperfecto, que ni siquiera el cielo era real, ella pertenecía al pasado, como las estrellas que observaba cada noche. Ahora era una muñeca sin vida y seguramente se rompería en mil pedazos al mínimo roce, se desharía como el cartón bajo el agua, ya no sabría que es vivir, no sabría que es despertarse temprano y notar las frías baldosas bajo los piés, que es una sonrisa o que se siente al rozar las nubes con los dedos.

Silenciosamente, dejó de existir.