
Y sigues ahí, esperando.
¿Cuantas veces te ha devuelto la mirada?
Ninguna.
Pero no lo aceptas y dejas que las palabras se evaporen.
Eres inexistente y no te das cuenta.
Te levantas torpemente, la próxima parada esta cerca, tus pies se detienen a escasos metros de la salida, ella pasa indiferente.
Como siempre.
Y cuando le mire de verdad, él ya no estará.
ResponderEliminarMuaks!
Concuerdo con Hollie.
ResponderEliminar¿Pero por qué tanta indiferencia de parte de ella?
Eso duele. Y no cambia.
ResponderEliminarLa indiferencia duele más que el rechazo.
ResponderEliminarmuaaaC
El metro es un lugar de inspiración infinita.
ResponderEliminarcuanto duele la indiferencia..
ResponderEliminart sigo=)